martes, 26 de marzo de 2013

El riesgo de Twitter: una broma sexual concluye en dos despidos


Un chiste. Un 'tuit'. Miles de comentarios. Cuatro días más tarde, dos personas son despedidas. Esta es la historia de un chiste desafortunado y una reacción desproporcionada. Bienvenidos a la era digital.     
Durante la pasada conferencia de desarrolladores de PyCon, la reunión más grande de la comunidad de Python, que tuvo lugar en Santa Clara, California, un desarrollador que trabajaba para la 'startup' Playhaven hizo un chiste de índole sexual a otro compañero que estaba a su lado, en relación a un comentario que pronunció uno de los ponentes. Los dos se rieron. Comentaron la jugada. Y siguieron a lo suyo, como si nada.

Hasta aquí, nada anormal. El problema es que una mujer que estaba sentaba una fila más adelante escuchó la broma y se sintió ofendida. Así que, con esas, se giró, les tomó una fotografía desde su teléfono inteligente, publicó un 'post' en su blog personal, envió un mensaje al contacto de la página oficial de PyCon y un 'tuit' en la red social Twitter, denunciando lo sucedido y con el 'hashtag' #pycon, por si había lugar a dudas.

La chica en cuestión es Adria Richards, que trabajaba para la empresa SendGrid, dedicada a la gestión de correos electrónicos. Adria se manifestó en contra de la discriminación hacia las mujeres en estas conferencias, argumentando que este tipo de chistes lo único que consiguen es que el ambiente se vuelva incómodo para ellas. En su 'post', argumentó que: ¿Alguna vez has tenido un grupo de hombres sentados detrás de ti haciendo bromas que te han hecho sentir incómoda? Bueno, pues eso es lo que me ha sucedido a mi en la conferencia PyCon".

La reacción en la conferencia fue inmediata. Al añadir el 'hashtag' #pycon en su 'tuit', el resto de conferenciantes se enteraron prácticamente al instante y los dos aludidos en la instantánea fueron 'invitados' a salir del evento por el personal de seguridad. No se crean que el chiste era nada del otro mundo. Consistió en atribuir connotaciones sexuales a algo tan sumamente 'freak' como un dongle y un 'fork'. Pero no acabó ahí la cosa. Después de esto, internet 'explotó'.