martes, 22 de octubre de 2013

Hackers y la seguridad

¿Sabías que hay relaciones entre los problemas de seguridad en la sociedad y los problemas de seguridad en la informática? Te contamos algunas.

 

Como estamos en campaña, y el tema de la seguridad es algo que nos interesa a todos, se viene hablando largo y tendido del tema, curiosamente, sin decir nada. Los candidatos hacen menciones vagas sobre "el problema de la seguridad" y temas vinculados a ella, pero no hacen ninguna propuesta en particular. No dicen que inseguridad es hambre, que inseguridad es no tener acceso a la salud, no tener trabajo digno y legítimo, no tener educación, no tener igualdad de condiciones. Sólo hablan de rejas. Bueno, aquí hablamos de hacking, así que te diré que me resulta graciosa la relación que puede entablarse entre los planteos (si pudieran llamarse así) de seguridad de los candidatos y los problemas de seguridad de la mayoría de las personas que utilizan Window$.

Todas las personas tenemos un universo de cosas, detalles, pareceres, ideas, que nos configuran, de alguna manera, una esfera de lo sagrado. Algunos ponderamos el círculo de lo afectivo, donde están nuestros seres queridos -con o sin parentesco- otros ponderan el ámbito de lo material, y consideran sagrados su auto, su ropa, su celular, todas aquellas cosas que han podido adquirir. Felizmente, en una gran mayoría de casos, cuando se contrasta aquello que verdaderamente interesa, como sucede frente a un accidente automovilístico y situaciones por el estilo, las personas terminan ponderando lo afectivo, aquello que por su naturaleza y características es irreemplazable, la vida, el amor, los afectos.

A todos nos preocupa que hagan daño a nuestros seres queridos, y también, a todos nos preocupa perder de manera injusta, abrupta y violenta aquellas cosas materiales que por lo general requieren de mucho esfuerzo y sacrificio para que podamos obtenerlas. Sea por el tiempo que debemos trabajar para poder comprarlas, o por lo que significan para nosotros, o -tal vez- por nuestro derecho a tenerlas sin que nadie nos las quite. 

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Fuente:www.mdzol.com