martes, 20 de mayo de 2014

Seguridad informática redobló el control de jefes a empleados

Empresas invierten cada vez más en soluciones que eviten ataques propiciados por su propio personal; el dilema es cuáles son los límites en el uso de los equipos y del monitoreo del trabajador




En su escritorio, un administrativo tipea en su computadora para entrar a su muro de Facebook y ver en qué andan sus amigos. En la calle, una vendedora aprovecha un tiempo muerto en la visita a un cliente para mensajearse con su novio, desde el celular que le dio la empresa. Pero lejos de ignorar el uso que sus empleados hacen de los equipos de la compañía, los jefes están cada vez más al tanto de sus actividades, gracias a diversos programas informáticos. La necesidad de maximizar la seguridad informática ambientó la llegada del Gran Hermano a la oficina.

Hasta entonces, las empresas solían montar sus sistemas de seguridad para evitar ataques que, en su visión, tenían únicamente un origen externo. Sin embargo, la realidad demuestra que el mayor riesgo está puertas adentro de la organización: cuatro de cada cinco incidentes de seguridad son provocados por los propios empleados, reveló en enero un estudio de la firma de seguridad, Kaspersky.

Esos perjuicios van más allá de una merma de productividad: la instalación de aplicaciones y descarga de archivos no autorizadas por la empresa es una fuente de riesgo del mismo modo que el extravío de laptops y tablets, memorias USB y celulares. Ambas situaciones pueden derivar en la pérdida de información crítica (claves de acceso, números de cuenta bancaria o datos con los que se podrían falsificar la identidad de una persona) e incluso enfrentar reclamos de terceros que se vean perjudicados. El daño de la imagen corporativa también es esperable en esos casos.
En lo económico, el costo de estos incidentes alcanza a nivel global un promedio de US$ 650.000 en grandes empresas, y de US$ 50.000 en las pymes, informó Kaspersky en noviembre.


Fuente:  www.elpais.com.uy