martes, 26 de junio de 2012

El voto electrónico: un peligro para la democracia

La democracia peligra detrás de la suposición generalizada de que el voto electrónico es un mecanismo superador del sistema tradicional de votación. Sin embargo, existe probada evidencia de que el voto electrónico pone en peligro la democracia y constituye un peligro cierto para el ejercicio pleno de nuestros derechos ciudadanos.
 
 
“Votar con computadoras es abrir una puerta grande al fraude.”
Richard Stallman, padre del software libre.
Escrito en Tecnohumano
La democracia peligra detrás de la suposición generalizada de que los sistemas de votación electrónica son mecanismos efectivos que simplifican los sistemas de voto y escrutinio, reducen los costos y aceleran el tiempo de obtención de resultados del escrutinio. Frente a la caja de cartón y el papel doblado, las imponentes y visualmente atractivas computadoras se erigen como una evolución del sistema.
Estas ideas, sugeridas insistentemente por medios, políticos y think tanks, se sustentan en otra suposición que subyace de la tecnología como progreso, avance o superación de lo anterior. En contra de lo que se supone, aunque la sociedad vaya progresiva e irreversiblemente adoptando la tecnología en todos las áreas públicas y privadas, esto no significa que todo proceso tenga que ser digitalizado. Más, si como vamos a argumentar más adelante, existen dudas sobre la fiabilidad del nuevo sistema.
Olvidando que las computadoras no son elementos neutrales, sino procesadores de código pensado y escrito por seres humanos, los diputados argentinos se aprestan a tratar en el mayor sigilo cuatro proyectos para la adopción del voto electrónico.
El debate y discusión pública previos a su tratamiento son vitales para el sostenimiento de un sistema democrático en el cual el voto es el cimiento sobre el cual se ha fundado.
Y es que existen demasiadas evidencias sobre el hecho de que el voto electrónico pone en peligro la transparencia, inhabilita el control ciudadano sobre el acto de emisión del voto e imposibilita a quienes no cuentan con conocimientos informáticos de controlar y auditar el proceso mientras participan de él, aumentando de manera cierta y demostrada las posibilidades de fraude.
En un documental de 2007, la cadena HBO analizó alguno de los puntos que mencionamos así como elecciones, como la de Bush en 2000, donde en el estado de Florida hubo aproximadamente 17.000 votos de más. Vale la pena verlo:
Documental de HBO: Hackeando la Democracia - ¿Es confiable el voto electronico? (Hacer clic en la imagen para ver el video)
Existen, además de ésta, otras razones de peso para discutir la validez de la supuesta eficiencia enunciada previamente y oponerse a su aprobación.
Antes de entrar en estas razones, es necesario definir el concepto de voto electrónico: “Un sistema informatizado para el acto de emitir y contar los votos en la mesa de votación, donde los ciudadanos entran en contacto directo con los dispositivos electrónicos. Se considera voto electrónico al resultado del uso de computadoras, urnas electrónicas o dispositivos similares para la emisión y recuento automatizado del sufragio.” (Busaniche-Heinz)
Desmaterialización del voto y “maleabilidad” del mismo
El objeto “voto”, la materialidad del mismo, sumado al sobre, las firmas, y la urna sellada, son elementos que permiten constatar la existencia de fraude si existiera la mínima sospecha del mismo. Cada uno de estos elementos añade dificultades extras -auditables- al hecho de poder sustituir votos en una elección.
Al hacerse electrónico, un voto pierde su esencia física para tornarse en unos y ceros, que en el conteo, son reinterpretados por una máquina y vuelven los unos y ceros al resultado. Si existiera una manipulación del mismo la misma sería invisible, y definitiva, es decir, difícilmente podría dejar un rastro tras de si: al ser capaces de manipular el dato, se podría manipular también la trazabilidad de ese cambio.

Manipulación de los datos y vulnerabilidad del proceso
El voto electrónico es técnicamente manipulable en su emisión, envío, recepción y conteo. No existe una sola empresa que fabrique software que pueda asegurar seguridad de sus sistemas en un 100%. No existe en la actualidad y probablemente no exista en el futuro, la posibilidad de que estos niveles máximos de seguridad sean alcanzados. Distintos episodios relacionados con los huecos de seguridad y posterior hackeo de sistemas de empresas con la mayor seguridad del mundo, como el pentágono, la CIA y también la red de satélites de la NASA.
Un experimento, llevado a cabo en 2007 por la Universidad de Santa Barbara en California, EEUU, demostró que la seguridad del software primero, y de las máquinas después, deja peligrosos “huecos”: “En particular, desarrollamos un software tipo virus que modifican el firmware de las máquinas electrónicas de voto. Este nuevo software puede robar votos [...] Obtuvimos resultados similares en otros sistemas de voto, descubrimos una serie de vulnerabilidades graves que comprometerían la confidencialidad, e integridad [...] del proceso de voto.”
Otro estudio realizado en Holanda, determinó con el uso de urnas electrónicas es posible -desde unos 25 metros de distancia- identificar por quien ha votado una persona simplemente decodificando las emisiones radioeléctricas de la urna. El 16 de mayo de 2008, el Gobierno Holandés resolvió que las elecciones en Holanda serán realizadas usando sólo boletas en papel y lápices rojos. La propuesta para trabajar en el desarrollo de una nueva generación de computadoras de votación fue descartada completamente.

Tercerización del conteo de los votos, o poner la democracia en manos de otros
Pero uno de los argumentos más fuertes para el no uso de este sistema tiene que ver con un dato clave: quien programa el software que registra y cuenta los votos emitidos por los ciudadanos es una empresa privada.
Esta empresa, que en el caso argentino es Indra, cuyo software ya se utilizó en elecciones como las de Marcos Juárez, en Córdoba, elección y sistema que no estuvo excenta de problemas, como puede apreciarse en el siguiente video:
Investigación del programa de TV “ADN”. (Hacer clic en la imagen para ver el video)
Las implicancias nefastas de la reinterpretación posible de un voto (¿Cómo asegurar que ese software, pese a seleccionar el candidato “A” no transmita la información de que el candidato seleccionado es el “B”?) tanto en la misión con en el recuento, por parte de un software hechos por terceros es ciertamente posible.
Por último, el software en sí está patentado por estas empresas, con lo cual la auditoría, el proceso lógico de control del software e implementación del proceso, infringe las leyes de propiedad intelectual. Las leyes son entonces un impedimento para el control.
El uso de software libre, tal es el caso de Brasil, no resuelve estos problemas: La transmisión de datos sigue siendo voluble, y la autoridad electoral podría adulterar los resultados. Es por ello que se hace necesario buscar otras opciones.
Las dudas que presenta el sistema son suficientes como para -previo debate- consensuar otros modos que -efectivamente- permitan hacer más eficiente el proceso de recuento, que es finalmente donde la población podrá visualizar un progreso en el tiempo que se necesita para conocer los resultados de la elección.
Una posible solución es realizar la votación mediante formularios que contengan a todos los partidos, dejar que los votantes marquen su elección con tinta, y usar un scanner óptico para hacer un escrutinio automático, verificable mediante un simple recuento manual.
Aunque lleno de detalles técnicos que impiden a los ciudadanos el análisis de las implicancias y peligros de la implementación del proyecto de voto electrónico, la digitalización del voto constituye -por la propia ignorancia o connivencia de los actores que la fomentan- una amenaza seria al sistema electoral.
Es necesario pedir entonces un debate abierto y público previo a su tratamiento o promulgación, y como ciudadanos, ser partícipes en esta discusión, esencial y compleja para el futuro de la democracia, y de nuestro país.
 
Fuentes:
- Voto electrónico, los riesgos de una ilusión - Beatriz Busaniche, Federico Heinz [et alt.] (2008)
- Voto electrónico, riesgos de una ilusión - Beatriz Busaniche, Diario La Nación (2009)
- Auditoría, Secreto y Desmaterialización del Voto. ¿Es posible? - A. Dourado de Rezende (2008)
- Evaluating the Security of Electronic Voting Systems - Universidad de California, Departamento de ciencias de la computación (2007)
- Researchers: Florida Vote Fishy - Revista Wired (2004)
Este artículo fue co-construido en base a los conocimientos y textos del excelente libro: “Voto electrónico, los riesgos de una ilusión” de Beatriz Busaniche y Federico Heinz, y editado por la Fundación Vía Libre. Este artículo se edita bajo una Licencia Creative Commons AtribuciónCompartir Obras Derivadas Igual-2.5-Argentina. Es decir, usted puede tomar este artículo y modificarlo siempre que conserve la atribución de sus autores y conserve la misma licencia.

2 comentarios:

GermanSuarez dijo...

En Venezuela se lleva a cabo de esta manera. Les dejo enlace donde podran revisar informacion al respecto.

http://www.cne.gob.ve/web/sistema_electoral/tecnologia_electoral_descripcion.php

German Suarez dijo...

por favor revisar este tema en la pagina www.cne.gob.ve entidad que vienen desde el 2000 trabajando en este tema